Necesitaba ingresar otra vez.Investigar. Saber qué me pasaba.
Cómo me recibía la virtualidad.
Ya lo sé.
¿Es Second Life un espacio para conectarse?
¿Para encontrarse?
Pues de momento clausuro mi experiencia aquí.
El futuro decidirá si esto cambia.
"Seguramente que no eres tu a quien conozco"






Ya fue, lo sé. Así sucede. Nunca sabemos. Estamos desequilibrados, un poco allá, otro poco aquí. Pero este momento es genial. Nos vemos desde nuestros avatares. Son lo que somos mientras mis brazos te rodearon.

RL se pierde detrás por un rato. Y otro remolino nos envuelve. ¿Qué nos queda? Saber que seguiremos regresando, utilizando nuestro nombre avatar, nuestro password y convertidos en pixeles durante unas horas.
Pero ese abrazo existió. Es pasado, no sabemos su suerte. Pero ahí estuvo. Ahí estuvimos. Y por el momento es lo único que quiero saber.
Dedico este post a G. L., por estas imágenes de intimidad irrepetibles. Y a Shuu & Mai, cuya estética narrativa intenté, por juego, imitar.